Qué manera de perder
Dulces derrotas, poder y tardes de fútbol

Nos interesa mucho la derrota y también el placer que produce un hecho aparentemente doloroso.
Estamos ante una clara parafilia, un raro trastorno que la psiquiatría diagnostica como masoquismo. Y sociológicamente el deporte es un fenómeno cultural global, un fenómeno omnipresente pero de naturaleza contradictoria.
Todos estos elementos los resume el deporte rey: El fútbol, un enorme negocio que mueve miles de millones en el mundo, que se sirve del sentimiento del aficionado y que es alimentado por la información deportiva que genera más relevancia informativa que asuntos de interés general.

¿La derrota une o separa? ¿El fútbol es una enfermedad? ¿Son masoquistas los aficionados? ¿Vive el fútbol en una burbuja ajena a la sociedad? ¿Es pasión, es religión, es negocio o es ideología? ¿Qué es el cadismo?
Tenmos todos los ingredientes para hacerte dudar y provocar una Cata con Arte.
«La derrota jode, crispa y cabrea, pero también une. Y además no hay nada más dulce y más elegante que un buen perder. El éxito y el triunfo están llenos de grosería y de vanidad»